Presidencia de José María Velasco Ibarra

José María Velasco Ibarra (Quito19 de marzo de 189330 de marzo de 1979) fuepresidente del Ecuador por elección popular en cinco ocasiones y jefe supremo en otras dos. Su figura lideró la escena política ecuatoriana durante gran parte del siglo XX.

Fue escritor, habiendo publicado varios libros, entre los que se encuentranConciencia y barbarie y Tragedia humana y cristianismo. También escribió para el diario El Comercio de Quito.

Primera presidencia

Velasco triunfó en las elecciones presidenciales de 1934 muy por encima de sus demás contrincantes, asumiendo el cargo el 1 de septiembre de 1934. Los meses de esta administración, desde noviembre de 1934 hasta agosto de 1935, fueron de intensa actividad; entraba a controlar a los empleados en las oficinas públicas, hubo muchos cambios; la administración empezó a flaquear por las sustituciones con gente inexperta.

Se impulsaron las obras públicas, pero la educación sufrió un gran espaldarazo. Las escuelas confesionales tuvieron más libertad y se abrió nuevamente la escuela Politécnica Nacional.

El Ejército recibió esmerada atención; la libertad de prensa dejó algo que desear.

Carlos Alberto Arroyo del Río, Presidente del Parlamento abandonó en compañía de algunos diputados el Congreso, por falta de garantías para los legisladores; entonces Velasco Ibarra, se lanzó a la dictadura, a causa de haber abandonado sus funciones de Legislatura, y no podía continuar la marcha legal y normal del país y con la engañifa de que convocaba a una Asamblea Constituyente el 12 de octubre de 1935. El Dr. Velasco fue apresado y conducido a un batallón, desde donde salió hacia el destierro. Se llamó al Ministro de Gobierno Antonio Pons. Después terció sin éxito en las elecciones presidenciales de 1940.

Segunda presidencia

El 28 de mayo de 1944, marca una de las fechas más controvertidas en los fastos de la Historia Nacional, porque el pueblo ecuatoriano tuvo que sacudirse en aras de la libertad electoral, en procura de sanas y nuevas transformaciones. Desde las 10 de la noche del 28 de mayo de 1944, un grupo político había estallado en Guayaquil al grito de Viva Velasco Ibarra. Patrullas armadas enardecidas se lanzaron a las calles, esta acción terminó a las 9 de la mañana del siguiente día. La guarnición militar y el pueblo atacaron e incendiaron el Cuartel de Carabineros acantonado en Guayaquil, el único que respaldaban a Arroyo del Río, los batallones Carchi, Chimborazo y Villamil comandados por el coronel Rosales y secundados por los civiles aniquilaron a los carabineros, incendiando su edificio ubicado en la calle Cuenca.

Entonces renunció el Presidente Arroyo del Río y pidió asilo en la embajada de Colombia. De inmediato el grupo político denominado Alianza Democrático Ecuatoriano ADE, asumió transitoriamente el poder, conformado la Junta Provisional de Gobierno que debía durar hasta que llegue a Quito el Dr. José María Velasco Ibarra _El Gran Ausente-. Esta Junta estuvo integrada así: Julio Teodoro Salem, por el Partido Liberal, Mariano Suárez Veintimilla, por el Partido Comunista, Manuel Agustín Aguirre, por el Partido Socialista, Gustavo Becerra, por el Partido Comunista, general Luis Larrea Alba, por Vanguardia Socialista Revolucionaria, Camilo Ponce Enríquez, por el Frente Democrático Ecuatoriano, Secretario General, José Terán Robalino.

El 30 de mayo de 1944 –muy temprano- salió el Dr. Velasco Ibarra desde Pasto hacia el Ecuador, acompañado de una selecta comitiva, conformada por ecuatorianos residentes en Pasto, además las personas que en comisión se trasladaron desde el Ecuador. Esta caravana se dividió en dos: la una que acompaña hasta Ipiales y la otra hasta Quito. Al pasar por los pueblos norteños Tulcán, Julio Andrade, Huaca, San Gabriel, Bolívar, Ibarra, Atuntaqui, Otavalo, Cayambe, aclamaban los ciudadanos a Velasco Ibarra con vítores y palmas, pese al crudo aguacero que se desataba, terminó esta jornada en Quito ante una abigarrada muchedumbre que le recibió apoteósicamente, Velasco Ibarra se dirigió con estos términos a la masa humana congregada en la Plaza de la Independencia –Plaza Grande- . Me da pena hablaros bajo este aguacero y estas dificultades, pero vosotros sois soldados. Sabéis resistir el frío y el calor, cuando se trata de poner en alto vuestros ideales… Bajo mi responsabilidad y en cumplimiento de un deber de varón y de patriota, asumo ante vosotros, ante la juventud de mi patria, ante los universitarios, ante el ejército, ante vosotros trabajadores de la Presidencia de la República, a la cual he sido elevado por sucesos que no he provocado.

Cuatro días después arribó a Guayaquil, presidiendo el más importante desfile de aquellos tiempos, al finalizar el mismo, se dirigió a la multitud. Yo vengo a crear una Patria Nueva, redimida de las crueles torturas de que le han hecho víctima. La Patria tiene un solo soberano que es el pueblo. El pueblo debe guiar su propia vida según los impulsos y mandatos de su conciencia.

Luego cumplió lo previsto en la Proclama Militar del 28 de mayo de 1944, que concluía manifestando. Como se encuentra pacificada la República, se llamará a elecciones presidenciales, única manera de bienestar y progreso de nuestra amada Patria, Y Velasco Ibarra convocó a la Asamblea Constituyente que le eligió Presidente Constitucional de la República por segunda vez, siendo derrocado por su Ministro de Defensa coronel Carlos Mancheno Cajas el 24 de agosto de 1947.

Tercera presidencia

Ibarra triunfó en las elecciones presidenciales de 1952 asumiendo el cargo el 1 de septiembre de 1952.

Este período velasquista se inició bajo buenos auspicios. Un gabinete de concentración ideológica, constituido por personas de gran prestancia moral, intelectual y política, respaldó al ejecutivo que en esto mostró notable tino y sagacidad, pues, olvidó antiguas enemistades y aparecía ahora, como un patriarca de la vida pública, y muchos de los derrotados en la contienda electoral comenzaron a ver en él a un conductor prudente y sabio.

Este período velasquista se caracterizó por su labor creativa, por el afán de enmendar errores pasados, por la feliz ayuda a la educación nacional, decidido apoyo a las obras públicas, por el número de nexos creados en el exterior por bien de la economía, del comercio, de la cultura, por insinuaciones de sus amigos cayó en yerros o demasías propalados por enemigos del régimen, fueron aprovechados como argumentos seguros de oposición antigubernamental. Velasco logró equilibrio y mostró lo que un intelectual puede hacer en un convulso e inestable medio como el nuestro.

Gracias a uno de sus ministros, el de Gobierno Dr. Camilo Ponce Enríquez pudo permanecer en el Poder como Presidente Constitucional en su Tercera administración de cuatro años. Se vio obligado a clausurar periódicos y apresar al representante de la SIP en el Ecuador Jorge Mantilla, por haber iniciado a un paro nacional de los medios de información.

OBRAS.- Restauró las libertades de sufragio, culto y de educación, la abolición de la discriminación administrativa por ideas políticas o religiosas, el fortalecimiento del sentimiento nacional venido a menos a raíz del Tratado de Río de Janeiro, cuya nulidad fue proclamada por Velasco en 1960, el resto y protección a la Iglesia Católica que pudo desplegar su obra educativa con la fundación de universidades católicas como al de Quito y decenas de escuelas y colegios.

También se fundó el colegio de señoritas 24 de Mayo de Quito. Entre las carreteras inauguradas o construidas se anotan: Girón-Pasaje, Durán-Tambo, El Empalme, Latacunga-Quevedo, vía la Maná, pavimentada, Babahoyo-Quevedo, Santo Domingo-Quinindé.

Cuarta presidencia

Al terminar su período constitucional de cuatro años el Presidente Camilo Ponce Enríquez, se efectuaron las elecciones presidenciales de 1960, triunfando ampliamente Velasco Ibarra sobre sus contenedores don Galo Plaza, Gonzalo Cordero Crespo y Antonio Parra Velasco.

El Cuarto Velasquismo no duró sino quince meses. Una serie de males lo abatieron, siendo el alzamiento de los estudiantes en las calles de Guayaquil el comienzo de su fin. Las pasiones y los odios estimulados desde arriba, los conflictos en el Congreso y en particular con el Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, Vicepresidente de la República, su compañero de fórmula, el enloquecimiento por el dinero y una cadena de desaciertos, precipitaron la ruina. Así como subió con abrumadora mayoría de votos se cayó fácilmente. A fines de 1961 el país era una hoguera. La presión oligárquica cercaba una vez más a Velasco Ibarra, se impusieron nuevos gravámenes, subió en forma alarmante el costo de la vida. En Cuenca los estudiantes realizaron protestas callejeras, azuzados por El Rector Carlos Cueva Tamariz. El pueblo de Cuenca le pidió a Velasco, no concurra a las fiestas de 3 de noviembre de esta ciudad, Velasco quiso dar un golpe, ordenando apresar al Vicepresidente del Congreso Dr. Arosemena Monroy, quien desde el Palacio Legislativo fustigaba duro a Velasco, pero el Congreso se pronunció contra Velasco, quien perdió el control militar, salió Velasco del Palacio, para buscar el respaldo militar, el Congreso declaró vacante el cargo de Presidente de la República por abandono, llamando para el ejercicio al Dr. Carlos Julio Arosemena Monroy, quien de inmediato abandonó el Panóptico para sumir el cargo de Presidente de la República. Velasco salió desterrado a Buenos Aires el 11 de noviembre de 1961.

Quinta presidencia

José María Velasco Ibarra, ganó las elecciones presidenciales de 1968, 20.000 votos le separaban a Andrés F. Córdova y Camilo Ponce Enríquez, no ganó la Vicepresidencia su compañero de fórmula el Dr. Víctor Hugo Sicouret, sino asumió el Dr. Jorge Zavala Baquerizo, que acompañaba en la papeleta al Dr. Córdova. Entonces asumió el poder el 1 de septiembre de 1968, pero juzgó improcedente la Carta Política de 1967,a la cual consideraba absurda desde todo punto de vista. Hubo descontentos, la clase obrera realizó muchos paros y huelgas. En las provincias habían quejas de la desatención gubernamental. La crisis fiscal se avecindaba, hubo desavenencias con la Corte Suprema, problemas con los Universitarios y el Ejército, por este motivo Velasco asumió los poderes plenos el 22 de junio de 1970. Rota la Constitución de 1967, puso en vigencia la de 1946, pero nada compuso la dictadura, el 6 de abril hubo una sublevación en la Hacienda la Balbina, de una unidad del ejército, a consecuencia de esto fue separado el Ministro de Defensa, Jorge Acosta Velasco y el general Jácome. En esta dictadura, fueron defenestrados el Alcalde de Guayaquil Francisco Huerta Montalvo y el Prefecto del Guayas Assad Bucaram E. Subió el costo de la vida y hubo devaluación monetaria, se trató de proscribir el precarismo en la propiedad de las tierras, y se terminaron obras iniciadas en anteriores gobiernos.

Su esposa Corina Parral de Velasco Ibarra falleció en Buenos Aires, al caer de un bus público, ya que los esposos Velasco Ibarra no tenían vehículo, ni ningún otro bien material. Este hecho adelantó la muerte de Velasco Ibarra, quien con su avanzada edad no soportó tal incidente y después de su retorno al Ecuador, al llegar dijo: “Vengo a meditar y a morir”. Pocos días después, el 30 de marzo de1979, falleció en Quito.

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